Entre chicanas, recuerdos y humor, la artista terminó siendo parte de una ilusión que involucró al público y hasta a los espectadores desde sus casas.
De visita en Otro día perdido, Julio Bocca le contó a Mario Pergolini que le “fascina” la magia. Y contó que cuando bailó en la cancha de Boca, eligió que el comienzo fuera con un acto de ese estilo.